¿Cómo saber si me gusta o es un capricho?

Sí, te desea y le encanta lo que puede ver. Sin embargo, esto no quiere decir que te ame o te valore, solo le interesa tenerte.

Es decir, él se verá beneficiado o alabado si comenta que estuvo contigo o que fuiste suya.

Diferencias entre amor verdadero o simple capricho

Para que no caigas en la trampa y te obsesiones con alguien que no es tu alma gemela, te compartimos algunas diferencias que hay entre un sentimiento de amor verdadero y uno de simple capricho.

No ves los obstáculos. Entre más difícil pueda ser la relación, más fuerte se hace tu capricho por esa persona.

Si sientes esto, lo más probable es que sea amor:

Algunas señales existen con las cuales puedes deducir que sientes amor, la principal es el desapego. Cuando amas no tienes de amarrar o controlar a nadie deseo solo admiras verla brillar y crecer, te sientes feliz con ello y esto marca mucho la diferencia sentir porque amor siempre te hará feliz.

Ahora bien, aparte de eso puedes sentir:

El amor no es necesitar

Cuando sientes amor por alguien prefieres estar con esa persona antes que con otras, prefieres estar con ella antes que hacer otras cosas. Pero esa preferencia no implica la necesidad de estar con ella todo el tiempo: cuando esto ocurra, estaríamos hablando de dependencia emocional y no de amor verdadero.

En el amor verdadero hay un tiempo y un espacio conjunto, pero a la vez, cada uno puede tener su independencia y libertad. Por eso necesita hablar antes de quererte a ti mismo, es decir: no tener carencias ni que tener que cubrir con la presencia permanente y continuada de esa u otra persona.

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La diferencia entre “me gusta” y “estar enamorado”: ​​necesito estar contigo

Decía Voltaire que el amor es la más fuerte de las pasiones y que ese sentimiento atacaba a la mente, al cuerpo y al corazon. De algún modo, es esa la clave: una profundidad emocional que se acompaña de la necesidad constante de cercanía. Uno no puede vivir sin la otra persona (aunque en realidad sí pueda).

Nos es imposible estar un día sin saber de él o ella. Esa persona ocupa casi cualquier espacio de nuestra mente, pensamiento, deseo y obsesiones. No olvidemos ese componente adictivo que tiene el amor. La dopamina, la oxitocina y la adrenalina son esos neuroquímicos que nos inyectan una sensación de euforia y de necesidad de cercanía que orquesta el enamoramiento.

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